Django, metodologías agiles y calidad del software

Muchos programadores, entre los que estaba yo mismo, piensan que codificar es todo su trabajo, como mucho documentar someramente el código por el que dirán. La gestión de proyectos, para estos programadores, también suele reducirse a: nos sentamos cinco minutos a pensar que queremos que haga nuestro software y después a teclear, cientos, miles, decenas de miles de lineas de código ¡Que bonito es mi código y que bien funciona! Es la única conclusión posible, puesto que hace exactamente lo que el programador ha pensado que tiene que hacer. Continúa leyendo Django, metodologías agiles y calidad del software

Innovando en la gestión, colaborando con la competencía

Mañana tenemos reunión del proyecto QUASAR II*, en estos últimos meses hemos trabajado muchísimo en todos los temas de gestión de calidad en Okkum. La propuesta del proyecto QUASAR es mejorar la calidad a través de una mejor gestión de los proyectos.

Innovar, es tener ideas nuevas que mejoren el resultado final o que nos lleven a crear nuevos productos (vale, es una definición facilona, pero que queréis después de 13 horas trabajando). En estos momentos las empresas que hemos empezado el camino de evaluar nuestra capacidad contra el modelo propuesto por la ISO 15504, estamos interiorizando y adaptando los principios de esta amplísima norma. Al final del proceso debemos haber innovado en nuestra metodología de trabajo, que se traducirá, esperemos, en resultados.

El miércoles pasado, hablando con Julio y Pep Lluis surgieron algunas cuestiones interesantes que espero podamos continuar perfilando mañana. A grandes rasgos,  tal como dijo Pep Lluis: “El conocimiento no esta allí [en la gestión del proyecto]”, es evidente que se requiere de mucho conocimiento y experiencia para gestionar bien los proyectos, a lo que se refería (o eso entendí yo) es que para que un negocio de software funcione la gestión de proyectos no es más que una comodity, es imprescindible hacerlo bien, pero no te asegura más que el fracaso si no lo haces bien, pero el éxito depende de muchas otras variables.

Así que, tenemos la sana intención de aprovecharnos los unos de los otros y buscar formas de aplicar la norma de forma común donde nos sea posible. Incluso nos hemos planteado trabajar con aplicaciones comunes. Por el momento buenas intenciones, con un amplio camino que recorrer.

PD: Mi aportación en este campo, será la búsqueda del mínimo común divisor, la gestión del proyecto no debe llevar más trabajo (ni siquiera trabajo en el mismo orden de magnitud) que la realización del mismo. Pero tampoco hay que dejar al azar el desarrollo del proyecto.

*Gracias al empeño del grupo de mejora de calidad del software de la UIB MiproSoft

¿Como podemos llegar a la pyme que tanto nos necesita?

Llevo años haciendome esta pregunta. Las pequeñas empresas necesitan mejorar sus organizaciones, reducir sus costes de administración y acortar sus tiempos de proceso. Necesitan mejorar la gestión de sus negocios, aplicando metodologías contrastadas y llevando mayor control sobre sus recursos.

Pero, y es un pero muy grande, la mejora real que se le puede ofrecer en el corto plazo a la pyme es escasa, incluso con mejoras porcentuales altas, el resultado no es ni mucho menos espectacular. Recuerdo, por ejemplo, que el profesor de finanzas nos mostraba maneras para mejorar en 1% el resultado después de impuestos solo gestionando mejor los cobros, con un impacto a nivel absoluto importante. A la pyme un 1% de mejora no le solventa absolutamente nada y puede que el coste de conseguir ese 1% sea mayor al beneficio.

Así es como las oportunidades de mejora van pasando de largo a las pyme, que solo tienen un forma de mejorar, repartir el coste entre unos cuantos, colaborar ¿Y como llegamos nosotros, pyme, a un grupo de empresas para contarles que tenemos una mejora aplicable a su negocio y que solo tienen que juntarse unos pocos para poder implantarla?

No tengo una respuesta, creo que estamos caminando en la dirección correcta, como comentaba en el último post: la coopetencia. Pero es un camino de dos direcciones, las agrupaciones empresariales, los cluster, en general cualquier tipo de actividad asociacionista, debería perseguir ser un punto de encuentro para estas acciones (huyendo, no obstante del clientelismo actual de muchas asociaciones).

La tecnología es capaz de consolidar ventajas competitivas y crear economías de escala, que es la base para que la pyme mejore su rentabilidad, a base de aumentar la productividad y con la mejora de margenes conseguir la financiación para el crecimiento. Tenemos que encontrar empresas proveedoras y clientes el espacio donde colaborar y crecer conjuntamente, pero no es fácil ni evidente. Es una única arista de esta compleja situación, pero es un principio.

Si tienes un negocio, busca empresas de tu sector, observa las carencias comunes en materia de gestión y busca financiación (puede que buena parte del dinero tengais que ponerlo vosotros). Después contacta con una empresa de software de confianza, Okkum es una buena opción ;-), para que os ayude a montar un proyecto de innovación que redunde en una mejora significativa de vuestros resultados, un uno por ciento es una mejora al fin y al cabo y puede que sea la primera piedra para muchas más.

La rentabilidad de la pyme de programación

Si tienes una pequeña empresa dentro del sector  TIC, probablemente no vaya contarte nada que tu no sepas de cómo ganar dinero con tu negocio, pero a mi me hubiera gustado que alguien me las hubiera contado antes de empezar y no ir descubriendolas poco a poco. En general en cualquier sector, para cualquier tamaño de empresa, para cualquier tipo de producto, el secreto está en la rotación de los recursos. Qué quiero decir con esto, si yo puedo vender 1000 camisas en una tienda con dos dependientes ganaré mucho más que si sólo pudo vender 300, lógica aplastante. El éxito abrumador de Zara con respecto a la tienda tradicional, fue ser capaz de conseguir que durante un año su potencial cliente le visite más de 17 veces de media frente a las cuatro que entra a cualquier otra tienda, en el mismo período.

Continúa leyendo La rentabilidad de la pyme de programación

Al mal tiempo, buena cara

La falta de liquidez de los mercados financieros, sumada al gasto desenfrenado por parte de gobiernos, empresas y familias realizado en los últimos años nos está aboncando a una era glaciar económica. La crisis no es por si misma más severa que las anteriores, al menos por el momento, pero es mucho más global.

No nos engañemos, los más perjudicados, como siempre, son los más pobres que a la crisis económica del primer mundo tienen que sumarle la crisis alimenticia producida por las cambiantes condiciones climatológicas, la política agraria del FMI y BM de los años 90 y el abuso de los biocombustibles.

En estos momentos de incertidumbre, no se puede más que intentar ser optimista (que no insensato). No me refiero al tópico de “las crisis son necesarias” o “hay que verlo como una oportunidad”, sino a intentar buscar que cosas son realmente importantes para nosotros y esforzarnos por mantenerlas, crear una cultura personal de ahorro, pero continuar gastando en aquello que nos permite mirar la vida con una sonrisa (a un cuando sea un gasto totalmente superfluo).

Como emprendedor, esta es una encrucijada compleja, una tormenta de esta magnitud y naturaleza es difícil de sortear sin que la nave sufra, en el mar se arrían velas, se busca refugio a barlovento, se huye del centro de la tormenta y de la costa que nos quede a favor de viento. En este caso el centro de la tormenta es la liquidez, así que tenemos que ser capaces de huir de las necesidades de financiación, asegurar que nuestra estructura es sufragable con fondos propios y los ingresos que se van generando, pero eso nos da muy poco margen de maniobra ¡especialmente si estamos empezando!

Así que ¿cómo poner buena cara a una situación en la que tenemos la tormenta encima nuestro y la costa a dos palmos porque no hemos tenido tiempo de ir mar a dentro? Con imaginación y tenacidad. Imaginación para buscar recursos y clientes, para reducir al mínimo los gastos operativos y ofrecer un producto realmente diferenciado y que valga la pena comprar en estos momentos. Tenacidad para no rendirse al desanimo, para no caer en la tentación de reducir plantilla, pues en estos momentos es cuando más necesitas a la gente que trabaja contigo, tenacidad para hacer oídos sordos a los cantos de sirena que auguran una vida mejor si trabajas para el estado o una gran multinacional, tenacidad para mantener la vista en el timón y en las olas y no en las rompientes. Nadie puede garantizar en estas condiciones el futuro a medio plazo de una empresa, pero si tu empresa tiene que tener un futuro, seguro que pasa por luchar cada día codo con codo con tu gente para tirar para adelante y hacerlo con una sonrisa.

PD: Yo encontré mi juguete: la innovación en la gestión de empresa.