¡Más madera, es la guerra!

Llega la hora de la verdad para nuestra economía, los últimos 15 años hemos crecido mucho con un esfuerzo moderado, la coyuntura de los países cercanos y nuestra situación de partida han favorecido el milagro de nuestra economía. Tal vez, porque no, también cierto savoir faire. Así que nos hemos plantado en 2008, con 5 años de avisos por parte de los economistas (antes agoreros) de que había que cambiar algunas cosas y nosotros hemos ido pasando con lo del vuelva usted mañana.

El pasado es un recuerdo.
El futuro es un anhelo.
El ahora es un regalo, por eso se llama presente.

Ahora, es el momento de demostrarnos a nosotros mismos que lo que hemos construido es más solido de lo que aparenta y que con ilusión podremos seguir avanzando. Tal vez sea porque fue mi profesor de estrategia que vemos el futuro de forma similar, sea por lo que sea, la visión de Gustavo Mata y la mía no pueden ser más parecidas.

Ante la crisis buen animo y compromiso. Un ejemplo de lo que se puede hacer trabajando y disfrutando es el software libre, es hora de aplicar sistemas basados en la colaboración y la meritocracia, buscando el bien común a través del desarrollo de nuestras ilusiones y no de nuestras frustraciones. Todos somos responsables de lo que pasa en nuestro entorno, girar la cara hacia papá Estado para que solucione nuestros problemas no va a funcionar, así que hay que buscar formas de ser feliz por uno mismo (que incluye tener un trabajo digno y que nos garantice una seguridad futura).